Lo primero que hace Kartun cuando me recibe es disculparse por el desorden. Me cuenta que es jurado en varios concursos de dramaturgia y que ya no sabe dónde poner tanta cantidad de material. Es cierto, hay carpetitas y anillados por todo el departamento.
Mauricio Kartun: Todo esto que ves acá alrededor son 223 obras de un concurso. Yo te voy a decir cómo leemos los jurados que tenemos mucha cantidad. Leer cada obra te lleva más de una hora. Supongamos que lográs resolverlo en una hora. Son 223 horas. ¿Cuántas horas podés leer por día? Cuatro horas y quedás fusilado. Si dividís 223 por 4, te darás cuenta de que es absolutamente imposible para nadie hacer una lectura detallada de una obra. ¿Cómo se leen las obras? Las obras se leen así. Vos ante todo esperás encontrar los polos. Tratás de encontrar lo muy bueno. Eso ya te instala un techo. Hay que tratar de llegar a ese techo o superarlo. El otro polo es lo malo. Lo malo lo descartás a la cuarta página. A veces no llegás a la cuarta. Vos leés tres carillas de una obra muy mala, donde todo está mal y no se puede seguir. Por una cuestión de duda básica leés el final. Por ahí, esto era un chiste. A lo mejor hacía teatro malo, como hacía la Vivi Tellas en los ’80 y esto después tiene un giro.





